miércoles, 12 de junio de 2019

En Curepto a miércoles, 12 de junio de 2019






Como consecuencia indirecta del requerimiento presentado por el concejal Alcántara Barrios, que denunció presuntas anomalías ocurridas en un proceso licitatorio, es que se condujo a realizar una investigación especial por la Contraloría Regional del Maule, a pocos meses de las respectivas elecciones municipales.

Buscando otros antecedentes, es que se llegó a constatar por el ente fiscalizador, que durante los años 2016, 2017 y 2018, la Municipalidad de Curepto adquirió una serie de artículos (tazones, espejos, mates, llaveros, cepillos, billeteras, paraguas, térmicos, set de costura, entre otros), los cuales fueron entregados como "obsequios" a los asistentes a las diferentes actividades que se realizaron con motivo de la celebración del "día del padre, "día de la madre", "día de la mujer", "día del niño" y "Fiestas Patrias".








El problema es que el auditor estatal, no advierte cual es la función municipal que implicó el otorgamiento de dichos regalos; asimismo, según el organismo no existe documentación suficiente que respalde que dichos obsequios fuesen efectivamente recibidos por sus beneficiarios.

En particular al municipio se le reclama, haber imputado estos "regalos" a la cuenta de "premios", lo que el auditor regional rechaza de plano por no corresponder ni en forma ni en el fondo. Además se hace presente al fiscalizado, que los funcionarios municipales encargados de la adquisición y posterior entrega de las ofrendas carecen de respaldo suficiente de la entrega total de dichos donativos, por lo cual la entidad de Control, no puede sino que proceder a formular el reparo respectivo por la suma de $18.693.956.-







COMPRA DE CHALECOS REFLECTANTES


Párrafo aparte merece la compra de 1.500 chalecos reflectantes, ya que a juicio del fiscalizador no existen  antecedentes de respaldo que justifiquen su compra; como tampoco se aprecia un programa asociado a actividades de seguridad social y/o prevención de riesgos aprobadas mediante el acto administrativo respectivo; la documentación que dé cuenta de la metodología para determinar la cantidad de personas favorecidas.

La Contraloría Regional en este punto, no niega al municipio su facultad para realizar campañas de prevención de accidentes viales, pero le señala que debe obligatoriamente existir para ello alguna actividad concreta de seguridad social dirigida a la comunidad, un programa de actividades de prevención de riesgos aprobadas mediante el respectivo decreto alcaldicio, documentación que acredite las consultas y/o estudios que confirmen la necesidad del mismo.

Y si esto no fuera suficiente, se evidenciaron una serie de actas que daban cuenta de la entrega de los chalecos reflectantes a las juntas de vecinos, en las que se indica recepción conforme una cantidad de productos, contabilizando en total la suma de 1.009 beneficiarios, lo cual difiere de los 1.500 artículos comprados.







 A su turno, es menester señalar que personal de esta Entidad de Control Regional evidenció que aún existen 150 chalecos reflectantes asociados a la compra almacenados. Encontrándose la cantidad de 341 ejemplares desaparecidos.

En tales circunstancias, sin que los antecedentes presentados fueran suficientes, la Institución de Control,  procederá a incluir el monto por la suma de $3.480.750 en el reparo respectivo (el reparo es la demanda en el Juicio de Cuentas).

Por tanto, la Contraloría del Maule señala que procederá a solicitar la devolución a las arcas municipales de la suma de $22.174.706,  por medio del respectivo Juicio de Cuentas. El cual puede dar como sentencia que el o los funcionarios municipales cuestionados, tengan o hayan tenido a su cargo la custodia o administración, al menos negligente, de fondos o bienes públicos deban restituir de sus bolsillos los dineros mal gastados. 

Cristian Ortiz
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Opinión